Quimagro: “El fin justifica los medios”

La historia entre Quimagro y un banco salvadoreño fue resucitada y beneficiada por los nuevos magistrados que restaron importancia a las sentencias la antigua Sala de lo Constitucional.

Durante más de tres décadas, Antonio Vega, ha descargado toda responsabilidad sobre el banco, el cual le prestó 350 mil colones, del cual solamente pagó tres cuotas, quedando en deuda por más de 30 años.

Es de señalar, que antes de que la institución financiera procediera al embargo, Quimagro ya era una empresa en quiebra, endeudada y que dejó en graves problemas a sus proveedores y qué según personas allegadas a su círculo de confianza, es costumbre.

Sin embargo, en este litigio, la suerte le sonrió con la llegada de los nuevos integrantes del máximo tribunal de El Salvador, impuesto por el Ejecutivo, quien se saltó el debido proceso para el nombramiento de los mismos.

Debido a esto, muchas de las resoluciones fueron desestimadas por los nuevos magistrados, los cuales favorecieron la corrupción en casos emblemáticos, entre ellos Quimagro.

Además, esta Sala no solo desestimó el trabajo de sus antecesores en este caso, sino también benefició a Walter Araujo y a José Luis Merino, ambos incluídos por los Estados Unidos en la lista negra conocida como Lista Engel.

Para Antonio Vega, sea constitucional o no, es lo de menos, ya que tras este fallo recibirá más de $40 millones en concepto de indemnización, a pesar de no haber pagado el préstamo recibido en 1984.

Entonces, ¿Quién le debe a quién?, sin lugar a dudas, Quimagro, pero el poder de las influencias de “cuello blanco” son benevolentes con sus pares, mientras al ciudadano común le cae todo el peso de la justicia.

La llave de Antonio Vega fue la misma, ser víctima de la justicia salvadoreña, la cual era corrupta y que dictaba resoluciones para favorecer a socios y amigos, algo que reprochaba en sus campañas contra el banco y la Corte Suprema.

No obstante, omite decir que ahora es uno de los beneficiados con los actos de corrupción del nuevo tribunal, donde cinco de los magistrados de la Corte Suprema de Justicia fueron incluídos en la Lista Engel a mediados de septiembre.

Entre los magistrados señalados, se encuentra José Ángel Pérez Chacón, un exempleado de la Presidencia de la República quien ha incidido en la negativa de extraditar a dos pandilleros de la MS-13 que requiere Estados Unidos.

Tal parece que el dueño de Quimagro, olvido su crítica y señalamientos hacia la corrupción y se aferró tanto a Maquiavelo como a Napoleón Bonaparte, dos personajes dispuesto a realizar cualquier cosa que desea para conseguir o cumplir su objetivo.

El motín, seguramente lo compartirá con sus socios, los cuales se amparan en la corrupción para sacar beneficios económicos que les permitan llevar una vida de lujos sin mayor esfuerzo, entre ellos Walter Araujo y el porno abogado, Nelson García.