QUIMAGRO usa nexos del poder para lucrarse

Ante la falta de pruebas y derrotas en los tribunales, Antonio Vega recurre a nuevos magistrados, allegados a José Luis Merino para defalcar a banco Cuscatlán.

La empresa Quimagro, se niega a aceptar las resoluciones de los tribunales salvadoreños y se apoya en la corrupción política-judicial para evadir responsabilidades mercantiles asumiendo el papel de víctima.

Para cambiar la historia, la cual apunta al incumplimiento de préstamos bancarios, hoy dueño y representante legal de dicha empresa, Antonio Vega, aprovechó sus nexos que tenía en el poder para conseguir un resultado favorable.

Se conoce que entre el 2018 y el 2021, Quimagro buscó el apoyo del diputado del FMLN, Ricardo González, sobrino de Medardo González y uno de los personajes que ayudó a José Luis Merino en los negocios de Alba Petróleo, investigado por narcotráfico y lavado de dinero.

En mayo pasado, Quimagro encontró la puerta de la corrupción abierta y con el nombramiento inconstitucional de los nuevos Magistrados, donde se encuentran personas de confianza de José Luis Merino, para lucrarse de un caso donde no puedo demostrar que tenía razón, pues ha sido vencido en tres instancias judiciales.

Sin embargo, la Sala revive un juicio que ha llegado nuevamente a los tribunales de primera instancia de El Salvador, en donde se iniciará un nuevo proceso, con un caso que ya ha sido demostrado que es improcedente.

Es así como apadrinado por la Sala de lo Constitucional de El Salvador y una resolución a su favor, Antonio Vega recurre a Walter Araujo y a todo su aparato propagandístico de redes sociales, para atacar la reputación del sistema financiero y tratar de conseguir por medio de las redes sociales, lo que durante casi 40 años le ha negado el sistema judicial, pues le han demostrado que no tiene la razón.

Durante todo el litigio, Vega siempre sostuvo que el sistema judicial de El Salvador era viciado y corrupto, pero hoy se sirve del mismo para resucitar a Quimagro, apoyándose en una Sala está al servicio del poder.

Además, la actual Sala no solo desestimó el trabajo de la anterior Sala en el caso Quimagro, sino también benefició a Walter Araujo y a José Luis Merino, ambos señalados por los Estados Unidos de cometer ilícitos y actos de corrupción y ser incluidos en la Lista Engel.