Quimagro vencido en tres juzgados

Los argumentos de Antonio Vega no fueron suficientes para ganar el caso. Sin embargo, buscó “padrinos” para ser beneficiado con $40 millones.

Quimagro es un caso emblemático de corrupción, el cual fue resucitado después de casi 40 años por la nueva Sala de lo Constitucional, nombrada inconstitucionalmente el pasado 1 de mayo de este año.

Con jueces, magistrados y socios de Antonio Vega, se confabuló para que la financiera pagara $40 millones, aún sabiendo que el dueño de Quimagro continúa siendo deudor del préstamo recibido en 1984, equivalente a 350 mil colones, del cual solo pago tres cuotas.

El 16 de junio pasado, los representantes del banco fueron notificados que, al conocer las recusaciones, estas fueron descartadas porque no son motivos suficientes y que solo dilataron el proceso.

Tras esta resolución no hubo objetividad ni tampoco se consideraron el trabajo de la anterior Sala. Bastó la orden del ex militante del FMLN, José Luis Merino, para beneficiar a su ahora socio, Antonio Vega.

Es de resaltar que el dueño de Quimagro fue un crítico de la corrupción, pero hoy saca provecho de la misma y hasta pagó campañas difamatorias contra el banco en redes sociales y medios de comunicación para aparecer como víctima.

Las derrotas de Quimagro.

La Cámara de Segunda Instancia de lo Civil revirtió, en el 2001, la resolución del Juzgado Tercero de lo Civil, dándole nuevamente la razón a las financieras, pero Quimagro inició otro proceso por daños y perjuicios en el juzgado de lo Civil en el 2013, siendo derrotado otra vez más.

En ese mismo año, Antonio Vega, vuelve a presentar un documento elaborado por dos peritos como prueba para la demanda, pero al solicitar su prueba pericial, no presentaron estados financieros de la empresa.

No dándose por vencido, en 2016, interpuso un nuevo amparo en el que solicitaba se anulara la resolución, la cual fue desestimada en 2018.

Entre el 2018 y el 2021, Quimagro recurrió a favores políticos, donde obtuvo el fallo un resultado favorable, con el apoyo del diputado del FMLN, Ricardo González, quien es sobrino de Medardo González.

A mediados del 2021, Antonio Vega recibe un fallo a su favor y está listo para compartir su “botín” y pagar a quienes le ayudaron.